E-Newsletter

Signup for the
UPF E-Newsletter

Enter your email
The Universal Peace Federation (UPF) is a global network of individuals and organizations dedicated to building a world of peace centered on universal spiritual and moral values.



In the unity of our nations rests the glorious future of our peoples.
Simon Bolivar

Un legado de Paz: El camino que la humanidad debería tomar Print E-mail
By Rvdo. Sun Myung Moon   
Wednesday, July 21, 2010

English

Extractos de comentarios formulados por el Reverendo Sun Myung Moon en los programas llamados "Legado de Paz," Marzo de 2010

¿Cuál es el camino que la humanidad debería tomar hoy? Cada año, decenas de millones de vidas inocentes están siendo sacrificadas debido a la guerra, las enfermedades, la hambruna y los desastres naturales que surgen en todos los rincones de este mundo. En todos los campos que ustedes miren –ya sea de la religión, de la política, de la educación, de la cultura o de la ideología -individuos e incluso naciones-, están completamente atascados.

Al final, los problemas que afligen a la humanidad pueden resolverse solamente a través de la visión de "Una familia bajo Dios", en otras palabras, las enseñanzas del verdadero amor. Este es el único modo para que la humanidad encuentre el camino hacia la paz y la felicidad.

Estamos viviendo en un tiempo histórico de una gran transición. Es un tiempo de una gran revolución histórica para unir el mundo espiritual y el mundo físico y para crear el reino de los Cielos ideal que Dios ha anhelado desde el principio de los tiempos. Ya no podemos postergar o prolongar el cumplimiento de Su deseo. Ya he proclamado que el 13 de enero de 2013 será el "Día de la Fundación", el comienzo concreto y el nacimiento del Reino de Dios en la tierra, el Chon Il Guk.

Pero sólo quedan tres años. Por lo tanto, ahora es el momento para que la humanidad humildemente sea obediente al decreto del Cielo. Hoy se cierne sobre nosotros un tiempo inevitable, en donde tenemos que invertirnos a nosotros mismos completamente en este compromiso de vida o muerte durante los 3 años restantes, bajo la dirección de los Padres Verdaderos que llevan a cabo la Providencia en esta tierra como los representantes sustanciales de Dios, el Rey de reyes. Todos los buenos espíritus en el mundo espiritual están movilizados y ya están avanzando un paso adelante de ustedes.

¡Cuán grande es el dolor que sufrió Dios en el momento en que Sus hijos, a quienes había creado mediante Su continua devoción desde tiempos inmemorables, cayeron y desaparecieron en la oscuridad, pasando a formar parte del linaje de Satanás? ¿Has pensado alguna vez cómo tu Padre, quien tuvo que soportar por miles y decenas de miles de años un dolor atroz que entumece los huesos y punza la carne, y que tuvo que pasar por un largo y oscuro túnel de indemnización mientras trataba de salvar a sus hijos perdidos? Estoy preguntando si alguna vez has derramado aunque sea una lágrima por este desdichado Padre.

Dios envió a esta tierra a Jesucristo, su Hijo unigénito, hace 2.000 años, para salvar a la humanidad. Sin embargo, Jesús sufrió un trágico final. Los líderes del judaísmo y del pueblo de Israel que debían recibir a Jesús como el Mesías y seguir el camino de la fe y la obediencia absoluta fueron trágicamente incapaces de reconocerlo. Jesús se vio obligado a tomar el camino de la cruz. Dejó este mundo inesperadamente, dejando tras de sí las palabras "Todo está consumado" (o, ‘Todo se ha cumplido’), indicando solamente la salvación espiritual. Después de 2.000 años de preparación, su Segunda Llegada ha rendido los frutos de su trabajo en la península coreana.

Desde la antigüedad, el pueblo coreano ha venerado a Dios como el antepasado superior y fundamental de todos sus antepasados. Ellos llamaron a ese ser único y progenitor de todas las personas "El único”, en otras palabras, Dios. De esto, podemos decir que todos los números comenzaron a partir de uno. El pueblo coreano sirvió a Dios como el antepasado original de ellos y, por lo tanto, vive en el alma y en la tradición de este puebo un espíritu de interdependencia, de prosperidad mutua y de valores compartidos universalmente. Ellos se han mantenido por más de 5.000 años de historia, pero ni una sola vez han invadido o saqueado a otra nación o pueblo. El espíritu de "beneficiar a toda la humanidad" aún corre por las venas del pueblo coreano.

Sobre la base de esta preparación, y cabalgando con la energía de esta península, aparecí finalmente como Padre Verdadero de la humanidad, el rey de reyes que recibió el sello del Cielo. Los elevados valores y tradiciones de Corea no son simplemente una cuestión de casualidad histórica. En base a éstos, el Cielo preparó a este pueblo; todo esto fue parte de la providencia de crear un fundamento para enviar al Mesías.

Si ustedes ven el flujo de la historia a través de los ojos centrados en la providencia de Dios, se puede ver que los cambios de los tiempos pueden clasificarse en tres etapas. Primero, es la "era de los asuntos mundanos", en otras palabras, una época en donde se le dio prioridad al materialismo. A continuación, la "era de los asuntos humanos," una época centrada en lo humano, en la cual el conocimiento de las personas y de las emociones fueron prioridad y dominaron al mundo.

Sin embargo, éstas fueron épocas de transición. Fueron cursos de preparación que eran necesarios para entrar en la era en que los seres humanos pudieran deshacerse de la naturaleza caída, regresar a su ser original, y vivir como una sola familia en donde asisten a Dios como el Padre.

La "era de los asuntos celestiales" es la etapa final en que la humanidad debería seguir el "camino de vivir por el bien de los demás" después de establecer un estándar absoluto sobre la base de la purificación de sí mismos, tanto por dentro como por fuera, mediante la ceremonia de la Bendición sagrada. En otras palabras, la era en que vivimos hoy es el tiempo de la apertura de la era del reino de Dios, conocido en coreano como Chon Il Guk, un tiempo en el que podemos regresar al corazón del verdadero y único Dios. Por favor, graben este punto en sus corazones.

El camino que la humanidad debe tomar es claro. ¿Qué cosa nos daría motivos para dudar en la faz del ‘Día-D’ que el Cielo ha revelado a través de nosotros, los Padres Verdaderos? Las bendiciones del Cielo estarán con ustedes en su audaz trayecto.

Una vez que comience el tiempo real de Chon Il Guk, se conectarán los mundos espiritual y físico y llegarán a estar en unidad. Además, la Providencia se llevará a cabo conforme a la ley divina y al sistema celestial. Desaparecerán de la faz de la tierra las elecciones llevadas a cabo en forma puramente secular. La humanidad llegará a ser como una sola familia mediante el matrimonio intercultural y la Bendición mundial de la paz, y disfrutaremos de paz y de felicidad en el reino sagrado de la paz. Estoy diciendo que nos quedan sólo tres años hasta ese día.

Como parte de la preparación para ese tiempo, el 14 de febrero proclamé a todo el Cielo y la tierra el inicio del nuevo "Calendario celestial." El calendario gregoriano y el calendario lunar estarán ahora en la posición de Caín y Abel y servirán en el papel de apoyar al calendario celestial, por el cual vamos a registrar e indicar el progreso de la providencia de Dios.

Ya tengo preparadas las últimas palabras que voy a dar a la humanidad. Estas palabras fueron preparadas sobre la base de mis triunfos en más de seis situaciones de vida o muerte durante los períodos de encarcelamiento que he experimentado en mi vida. He dejado ocho diferentes volúmenes de libros, como libros de texto y material didáctico para la humanidad para toda la eternidad. Estos libros de texto son libros que ustedes tendrán que leer y estudiar, incluso después de entrar en el mundo espiritual. Éstos no son sólo palabras o enseñanzas que vienen de la mente de seres humanos. Son los libros de texto que enseñan el camino celestial, el cual Dios ha concedido a sus hijos sufrientes para su salvación.

Ahora ustedes deberían establecer la tradición en la que tres generaciones de una familia empiezan cada día con la lectura de las palabras del Cielo y ponerlas en práctica con una mente nueva. Creemos un mundo donde el mundo espiritual y el mundo terrenal pueden atender a los Padres Verdaderos simultáneamente y puedan leer juntos las palabras acerca del camino celestial. Una vez que esto suceda, no importa cuán duramente Satanás pueda tratar de enroscarse e infestar tu linaje, no tendrá ningún punto de apoyo ante esa tradición. Si una familia vive alineada (en consonancia) con Dios, como el sol del mediodía -que es cuando no hay sombras- y aún así no recibiera las bendiciones de Dios, entonces ¿quién las merecerá? Cuando tales familias celestiales llenen la tierra, este planeta se convertirá automáticamente en el reino celestial en la tierra que cumple con la visión de "Una familia bajo Dios."

El año pasado fueron publicadas mis memorias. A través de este libro he compartido algunos de los detalles de cómo luché para encontrar la voluntad de Dios para la humanidad y el camino que los seres humanos, como hijos de Dios, deberían seguir. Les recomiendo mi autobiografía, creyendo que mostrará la prueba real de una vida llevada de acuerdo a la verdad. No resté ni añadí nada de los 90 años de mi vida, los cuales he realizado bajo el decreto del Cielo. Ruego que lean cuidadosamente este documento de amor verdadero y encuentren una gran inspiración.

Ya he dicho que en una vida alineada al "mediodía vertical”, no hay sombras. Si todos podemos resplandecer a medida que vivimos tal clase de vida brillante, no habrá ninguna posibilidad de que se emita ninguna sombra de pecado. Los que reciben la luz estarán endeudados con la luz. Mi oración es que ustedes puedan ahora enjugar las lágrimas de los pobres y necesitados y llevar una vida iluminada de amor verdadero eterno que dispersa toda oscuridad.

Una vez más, ofrezco mi más sincero agradecimiento por haber honrado esta ocasión con su presencia. Oro para que ustedes vivan en buen estado de salud y en la abundancia del amor de Dios. Rezo para que las bendiciones de Dios, el Rey de reyes, estén sobre ustedes, sus familias y sus naciones.